Imprimir

Introducción

A continuación explicamos cómo las células obtienen su energía. Para entender cómo la terapia de micro-corrientes es capaz de lograr resultados tan sorprendentes tenemos que explicar esto con más detalle.

Energía de la célula

La energía celular es el factor más importante para mantener bien el cuerpo. La célula es el componente básico de todos los seres vivos y trabaja sin descanso para nutrirse, repararse y renovarse. Esta actividad, llamada metabolismo celular, requiere energía que es proporcionada por una sustancia creada dentro de la propia célula llamada ATP (adenosina-trifosfato).

El metabolismo celular genera residuos que el cuerpo debe eliminar. Además de la eliminación de estas células desgastadas o muertas, el cuerpo también tiene que deshacerse de los alimentos sin digerir o parcialmente digeridos, productos químicos ingeridos con el agua, el consumo de tabaco, alcohol y cafeína, el propio entorno y los medicamentos.

Cuando los productos
de desecho se acumulan, impiden la microcirculación celular y tisular, disminuyendo la cantidad de oxígeno y nutrientes aportadas a las células; lo que, a su vez, disminuye la actividad celular reduciendo la cantidad de desechos eliminados de las células. Como resultado, los desechos se acumulan aún más por lo que las células funcionan todavía menos.

 


Células y Nano/Micro-corrientes

Uno de los mecanismos clave dentro de la célula, que elimina los residuos es la bomba de sodio - potasio. Ésta mantiene la célula en equilibrio mediante el bombeo del exceso de sodio fuera de la célula y el aporte de potasio a la célula. Esta acción de bombeo necesita una pequeña cantidad de electricidad que se puede medir, ya sea en microamperios (la millonésima parte de un amperio) o nanoamperios (la milmillonésima parte de un amperio).

Cuando una célula no funciona correctamente no genera suficiente electricidad para que la bomba funcione, un poco como la batería de una linterna que sólo tiene la energía suficiente para hacer que la bombilla emita una luz tenue en lugar de un haz de luz brillante.

En efecto, la terapia de nano/micro-corrientes es capaz de "reiniciar" la célula, dándole la cantidad de energía necesaria para comenzar a funcionar en el nivel correcto. Cabe destacar que los niveles de corriente requerida son tan pequeños que ni siquiera se pueden sentir.

Como resultado de la adición de bajos niveles de corriente eléctrica, la terapia de nano/micro-corrientes mimetiza los impulsos eléctricos del propio cuerpo, y por lo tanto puede ayudarlo a recuperarse, facilita el alivio del dolor, relaja los músculos, disuelve el tejido cicatricial y mejora el proceso de cicatrización, todo ello a ritmos muy acelerados. De hecho, la evidencia clínica ha demostrado que estos beneficios pueden tener lugar hasta 5 veces más rápido con la terapia de nano/micro corrientes que en los sujetos de los grupos de control.

Es más, una vez que el cuerpo se ha recargado, es capaz de seguir trabajando a la velocidad correcta, por lo que la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo continúa mucho tiempo después de que la sesión de terapia ha terminado.